María José Baños Andujar en riesgo de muerte

Equipo editorial de Servir al Pueblo

Distintos colectivos vienen denunciando, desde hace algún tiempo, que la presa política María José Baños Andujar (presa en el Centro Penitenciario Murcia II. Pasaje de los Charcos. 30191 Campos del Río, Murcia) se encuentra gravemente enferma y el Estado, a través de los directores de las prisiones, les niega la atención médica. El Socorro Rojo Internacionalista denuncia que se trata de una operación de Estado para asesinar a los presos políticos comunistas, revolucionarios y/o antifascistas.

Activista de los GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre), vinculado históricamente al Partido Comunista de España (reconstituido) [PCE(r)], María José Baños lleva más de 35 años en las prisiones del Estado español.

Pancarta en Barcelona. Fuente: presos.org.es

Las plataformas antirrepresivas de Barcelona y Ponent lanzaron un comunicado conjunto exigiendo la liberación de María José Baños:

El Estado Español está a punto de cometer otro crimen de Estado! Si no lo impedimos, quien podría perder la vida, víctima de la política de exterminio que aplica el Estado español a los presos políticos, será María José Baños Andújar.

María José tiene 60 años y es una presa política antifascista de los GRAPO. Ha pasado más de 20 años en diversas prisiones. ¿Su delito? Haber defendido por todos los medios los derechos y libertades que constantemente se nos niegan. Entre las enfermedades que padece está la hepatitis C, el VIH, la claudicación intermitente y otros problemas circulatorios graves, además de problemas de salud mental.

En los últimos 10 años, su salud ha ido deteriorándose cada vez más. Las enfermedades crónicas que padece han afectado a su estado general de salud, tanto física como mental. No solo no se le está proporcionando un tratamiento médico adecuado desde la prisión, si que en diversas ocasiones, sin ningún motivo aparente, se le retira la medicación prescrita, interrumpiendo su tratamiento de manera intermitente durante días, o hasta semanas, hasta que, mediante quejas, se ven obligados a volver a suministrarle la mediación. Como consecuencia de su deteriorado estado de salud, María José no para de perder peso, llegando a niveles sumamente preocupantes, cosa que le dificulta aún más hacer cualquier actividad.

Manteniéndola aprisionada, el Estado español está vulnerando su propia legislación penitenciaria, que establece la excarcelación inmediata para los presos que sufren enfermedades graves e incurables, como es su caso. La situación es tan escandalosa que ni siquiera la Audiencia Nacional ha podido negar la gravedad de la situación médico, pero en lugar de cumplir con la legalidad y decretar su libertad, ha preferido trasladar la responsabilidad al centro penitenciario, que ahora tendrá que pronunciarse.

Mientras que los pocos empresarios, políticos corruptos o cargos policiales condenados que han pisado la prisión han sido inmediatamente liberados con la excusa de estar gravemente enfermos, a los nuestros – los presos políticos antifascistas – pretenden exterminarlos en la prisión.

Es nuestra responsabilidad impedir otro crimen de estado. Está en nuestras manos conquistar su libertad inmediata. Difunde su caso, escribe a la prisión exigiendo su libertad, difunde la solidaridad con ella por las calles de tu barrio o los centros de trabajo o estudio.

¡¡Libertad inmediata para María José Baños!!

Pablo Hasel, también preso político, escribió una carta llamando a la solidaridad con María José Baños:

Recientemente la presa política antifascista María José Baños, gravemente enferma desde hace años, informó de que la “educadora” de la cárcel le dijo que si no se arrepentía de su lucha revolucionaria podía morir en prisión [1] . Un chantaje habitual con los presos políticos gravemente enfermos y los condenados a cadenas perpetuas encubiertas.

Al negarse a liberarlos, el Estado incumple de manera flagrante su propio Código Penitenciario que indica que todo preso gravemente enfermo no puede estar encarcelado. Esta cruel tortura no solo intenta doblegar, también busca castigar de forma aún más dura en una clara venganza al no haber logrado la claudicación. Imaginad lo que supone estar gravemente enfermo tras muchos años de reclusión y con serio riesgo de fallecimiento. Sin tener condiciones óptimas para intentar lograr la máxima mejora.

Si la solidaridad con todos los presos políticos y demás represaliados es imprescindible, aún lo es más con los que pueden ser exterminados en prisión. Está en nuestra mano evitar que se repitan casos como los de José Ortín o Isabel Aparicio, fallecidos en prisión siendo presos políticos gravemente enfermos. Por ello urge denunciar en cada lugar posible su situación y la política de exterminio del Estado. Explicándolo a nuestro entorno, difundiéndolo por redes, llevándolo a las calles con carteles, octavillas y pintadas, visibilizándolo en manifestaciones, comentándolo en charlas públicas y trasladándolo a los movimientos sociales. Haciendo un llamamiento a la constante solidaridad a la par que organizándola. Así es como se logró liberar a la presa política gravemente enferma Arantza Díaz.

Mientras el gobierno presume de progresista y de antifascista, ni siquiera hace que se cumpla su propia legalidad y mantiene secuestrada en estas condiciones a María José. También es importante señalarlos presionando para arrancar su libertad inmediata. Para impedir a la vez que lo que han hecho con ella y tantos otros, lo puedan hacer con más. Como revolucionaria ha luchado por nuestros derechos y libertades, así que luchar por su libertad es defender los derechos y libertades colectivos. Ni siquiera es necesario compartir toda su lucha para denunciar esta atrocidad e impedir que la exterminen en prisión. Hoy, mañana podría ser tarde.

Pablo Hasel. Prisión de Lladoners, diciembre 2025

*[1] Carta del 17-11-2025, publicada en la página presos.org.es

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