[Nº 21 – Marzo 2026] Lectura del mes: «25 habitaciones. La invisibilidad y precariedad en el sector de la hostelería» (2025)

Ficha técnica

Nombre: 25 habitaciones. La invisibilidad y precariedad en el sector de la hostelería.

Autora: Mercy Reyes

Edición: Autoedición (Amazon Kindle Direct Publishing).

Páginas: 164

Año de publicación: 2025

Disponible en Amazon y Bookmundo

En nuestra web ponemos a disposición de nuestros lectores -con autorización expresa de la autora- un fragmento del primer capítulo.

Sinopsis

La obra se conforma como una particular fusión entre el relato y el ensayo. En cuanto que relato, el libro nos narra la historia de Ana, camarera de pisos en un lugar turístico indeterminado. Ana trabaja en condiciones de extrema explotación y opresión y, a pesar de ello, lucha por mantener la profesionalidad y desarrollar su trabajo cumpliendo con los protocolos y estándares de calidad impuestos por implacables supervisores y gerentes para satisfacer a unos clientes que frecuentemente “parecen ignorar el esfuerzo que hay detrás de cada habitación” y en algunas ocasiones se comportan como auténticos cerdos. Finalmente, tras empeorar aún más sus condiciones laborales y sufrir todo tipo de abusos, Ana no encuentra otra salida que abandonar definitivamente el trabajo en la hostelería: “Ana se fue con la sensación de haber sido acosada laboralmente, con la decepción de haber dado lo mejor de sí en un lugar que nunca la valoró. Nunca se había sentido tan despreciada, tan utilizada, tan invisible”.

En cuanto que ensayo, el libro resume el conocimiento adquirido por su autora durante más de veinte años de experiencia en el sector hotelero grancanario, principalmente en los puestos de camarera de pisos y subgobernanta. Desde esta perspectiva, la autora describe con detalle las características específicas del trabajo de las camareras de pisos hasta el punto de que en ocasiones el libro se convierte en un auténtico manual sobre las complejas estrategias y avanzadas técnicas que las camareras tienen que dominar para sobrellevar un trabajo absolutamente extenuante “sin desgastarse prematuramente”. Pero la propia autora es plenamente consciente de que, realmente, poco pueden hacer las camareras de pisos para proteger su salud cuando lo único que tiene en cuenta la dirección del hotel es la máxima rentabilidad de la empresa. Incluso el descanso que legalmente les corresponde se supedita a cualquier necesidad puntual que puedan tener unos hoteles cuyas plantillas están siempre bajo mínimos. Las mismas “bajas por enfermedad son vistas como un problema, no como un derecho, y muchas trabajadoras optan por seguir trabajando a pesar de su estado”. Y las trabajadoras que intentan defender sus derechos “empiezan a notar cambios en su asignación de tareas. Las habitaciones más difíciles, los turnos más largos y las jornadas con mayor carga de trabajo se convierten en su nueva rutina (…) Reclamar tiene un precio”. Y con el miedo a perder el empleo se va imponiendo “la cultura del silencio”.

Una parte de la obra está dedicada también al Convenio laboral, a lo que se estipula y a lo que se debería estipular. Aunque a la autora no se le escapa en absoluto que “el convenio laboral es más un ideal que una garantía” y que “muchos de sus puntos esenciales siguen siendo ignorados o manipulados a conveniencia del hotel”. Frente a esos incumplimientos y abusos, la autora reivindica esperanzada la lucha que han venido desarrollando las camareras de pisos en los ultimos años; movimientos como el de Las Kellys que parece que empiezan ya a conquistar algunos derechos importantes.

25 habitaciones “no busca despertar lástima ni compasión” sino contribuir a que se conozcan las condiciones en que desarrollan su trabajo las camareras de pisos en el sector hotelero del Estado español, reinvidicando la dignidad de su trabajo y la importancia de su lucha, para que “nunca más una camarera de pisos tenga que elegir entre su salud y su salario”.