[Francia] Crónica del Congreso de reconstitución de la Juventud Comunista, nº4

Traducción no oficial realizada por el equipo editorial de Servir al Pueblo de la crónica publicada en La Cause du Peuple.

Desde el viernes, muchos lectores nos han planteado esta pregunta: ¿por qué el XII Congreso? De hecho, la Federación de Juventudes Comunistas de Francia (FJCF), fundada en 1920, celebró 11 congresos ordinarios entre 1921 y 1945 (además de un congreso extraordinario en 1934). Es esta organización la que se reconstituye hoy. El XI Congreso ordinario, celebrado en París del 30 de marzo al 2 de abril de 1945, fue el último y aprobó la disolución de la organización para fundar la Unión de la Juventud Republicana de Francia (UJRF), que unificó en aquel momento a toda la juventud de la Resistencia. Los revisionistas constituyeron posteriormente el «Movimiento de la Juventud Comunista de Francia» (MJCF), a partir de 1956. Hoy, el Congreso para la reconstitución es, por tanto, el 12.º de la Juventud Comunista de Francia, devolviendo por fin a la juventud que lucha una línea y una forma de organización al servicio de la lucha revolucionaria.

Esta mañana ha dado comienzo, pues, la cuarta y última jornada del XII Congreso de la Juventud Comunista en París. Al inicio de la jornada, la sala ovacionó largamente la presencia de Isaline Choury, sobrina de Danielle Casanova e incansable militante contra el fascismo y el imperialismo. A continuación, intervinieron las delegaciones internacionales, felicitando por la celebración del Congreso.

Nuevos saludos nacionales e internacionales

La organización alemana Roter Bund (Liga Roja) subió a la tribuna entre aplausos. «Saludamos la reconstitución de la Juventud Comunista en Francia. El vuestro es un gran nombre, que exige respeto y obliga a estar a la altura. Este nombre invita a seguir los pasos de gigantes. […] Esta decisión consciente de asumir la responsabilidad de ser la Juventud Comunista de Francia es valiente […] «Os saludamos, cofundadores de la Juventud Comunista de Francia. […] Es un gran honor para nosotros haber podido pasar estos dos días a vuestro lado. Hemos aprendido mucho y tenemos la intención de poner esta experiencia al servicio del trabajo de masas entre la juventud».

Entre aplausos, la oradora continúa su intervención: «Mientras estamos reunidos aquí en París, se está produciendo un acontecimiento muy importante en América Latina, con la fundación de la Liga Antiimperialista, no en una fortaleza del imperialismo, sino en contacto con las luchas de los pueblos oprimidos. […] El desarrollo de la LAI1 impulsará la lucha de la juventud aquí, especialmente en la lucha contra el chovinismo. El hecho de que se haya fundado en América Latina, donde las cadenas del imperialismo son más débiles, es una gran victoria. ¡Desde aquí, camaradas, saludemos la fundación de la LAI!». En la sala, el triunfo es total. Los participantes aplauden durante largos minutos, saludando con gran optimismo y espíritu internacionalista la fundación de la Liga Antiimperialista en Ecuador.

A continuación de la introducción, la organización antiimperialista turca BIR-KAR, «Plataforma por la unidad de los trabajadores y trabajadoras y la fraternidad entre los pueblos», toma la palabra para clausurar este turno de presentaciones: «Nos alegra estar aquí y poder aplaudir esta iniciativa. ¡Saludamos a vuestro Congreso, viva la solidaridad internacionalista!». Para concluir este turno de saludos, la secretaria general de la Federación Sindical Estudiantil (FSE) sube a la tribuna y saluda al Congreso con un emotivo homenaje a la lucha por la unidad:

«Esta reconstitución es histórica: el nombre de la Juventud Comunista nunca más se verá mancillado; hoy recupera su combatividad, sus ganas de luchar, su sed de victoria. […] Para nosotros, en la FSE, este momento tiene un significado especial. Se inscribe en una larga trayectoria de trabajo conjunto con varias de las organizaciones aquí presentes. Años de movilizaciones, de luchas, de campañas llevadas a cabo codo con codo […] en el bando de la juventud y de la clase. […] En este contexto, la existencia de una organización juvenil comunista fuerte, estructurada y ofensiva es esencial. Porque la reacción, por su parte, no duda. Se organiza, se refuerza, se coordina. Y ante esto, no podemos permitirnos la dispersión, la vacilación o el rechazo al debate. Lo decimos claramente: la unidad es hoy más que necesaria. Pero no cualquier unidad. Una unidad que se construye en la confrontación política, en la lucha de líneas, en la clarificación. Una unidad que rechaza el inmovilismo de ciertas organizaciones que prefieren evitar los debates en lugar de zanjarlos. La historia del movimiento comunista nos enseña que es en la lucha ideológica donde se forja la rectitud política».

Más tarde, a primera hora de la tarde, se leyó en la sala un último mensaje de saludo internacional de los revolucionarios turcos de Partizan: «Saludamos al Congreso de la Juventud Comunista y expresamos nuestro entusiasmo por estar a vuestro lado. […] La juventud es el futuro; en comparación con el conjunto de las demás capas populares, la juventud se distingue […] por su audacia, su dinamismo y su rapidez para transformarse. Si se le impone un futuro sin perspectivas, es precisamente porque el sistema teme ese potencial. Cada crisis lleva en sí el potencial de un nuevo salto de conciencia. En cada época, el impulso comunista y revolucionario se ha encendido gracias a la chispa encendida por las generaciones jóvenes. La juventud nunca ha dudado en subir al escenario con la energía y la voluntad revolucionarias. […] Nuestros jóvenes camaradas aquí presentes ya lo han demostrado con el salto organizativo. Ahora se trata de compartir este salto con toda la juventud popular. ¡Os saludamos una vez más con el entusiasmo partidista!».

Intensos debates sobre la lucha revolucionaria, antifascista y antiimperialista

Durante el resto de la mañana, los participantes asistieron a la proyección de la película “Un pays qui se tient sage”, sobre la lucha de los Chalecos Amarillos, en particular sobre la intensidad de la represión policial. Muchos de los Jóvenes Comunistas eran entonces niños o adolescentes, y crecieron con las imágenes de la represión grabadas en la memoria. La proyección fue seguida de un debate sobre la cobertura mediática de la revuelta y la legitimidad de la violencia: «Las imágenes son impactantes, nos sumergen de verdad en la carnicería perpetrada por la burguesía durante ese acto de revuelta. Pero me parece una lástima que la película dedique tanto espacio a los estados de ánimo de la pequeña burguesía humanista francesa, que pretende descubrir la realidad de la violencia de Estado. […] Tampoco se dice nada sobre cuál fue el origen de la lucha de los Chalecos Amarillos, como los bajos salarios o, simplemente, su condición de productores», argumenta una participante.

El debate está moderado por dos miembros de la nueva Juventud Comunista, que en aquel entonces participaron activamente en la lucha de los Chalecos Amarillos, concretamente en Saint-Nazaire y Amiens. «En aquel momento era sencillo: el Gobierno quería quebrarnos el cuerpo, quebrarnos el alma, quebrarnos las esperanzas. […] Entre las lecciones que sacamos hoy, destaca la importancia de desarrollar la cuestión central que responde a las necesidades de organización de la clase para la toma del poder. Se trata de la cuestión de la reconstitución del Partido Comunista en Francia. […] Es importante formar un frente común con todas las fracciones del proletariado para derrocar al régimen. » Interviniendo en el debate, una estudiante de secundaria de Marsella anuncia a la sala que en los últimos días se han bloqueado muchos institutos de Marsella —aplausos atronadores de la sala—, pero que la violencia policial contra los jóvenes ha sido inaudita, con nueve compañeros menores de edad detenidos, estableciendo así un vínculo con las intervenciones anteriores sobre la transmisión de prácticas antirrepresivas.

Intervención excepcional de Isaline Choury

Tras una comida preparada con maestría, como todas las demás, por un equipo logístico siempre atento, la gran militante Isaline Choury subió al estrado para pronunciar un discurso memorable, en el que relató la vida de su tía, la dirigente comunista Danielle Casanova. Militante «corsa hasta la médula», Danielle Casanova llegó a París para estudiar odontología y se unió a la Juventud Comunista en 1928. Convertida en una gran dirigente, fue ella quien impulsó y organizó la Unión de Jóvenes de Francia (UJFF) y, posteriormente, los comités femeninos de la Resistencia.

Isaline Chroury comienza su intervención con su historia familiar, a través de las luchas de su tía, a quien no conoció pero cuyo recuerdo imborrable ha sobrevivido a través de los relatos de la madre de Danielle, abuela de Isaline. Esta describe hasta qué punto el genocidio de los judíos, las masacres de los comunistas y el heroísmo de la Resistencia marcaron su infancia, explicando que, de niña, en lugar de jugar al gato y al ratón, jugaba con sus amigos «al nazi y al resistente».

A continuación, pasa a relatar la vida de Danielle, sobre la que lleva investigando desde hace veinte años. Explica que su tía tenía un carácter muy fuerte, marcado desde su más tierna infancia por un profundo sentido de la justicia, que marcaría toda su vida, hasta su martirio. Organiza a miles de mujeres en la Resistencia antifascista en Francia, participando en la formación de los primeros grupos armados, los batallones de la juventud, que se convertirán en los Francs Tireurs et Partisans (FTP).

Danielle es detenida el 11 de febrero de 1942. Desde su celda, escribe cartas a su madre: «Estoy orgullosa de mi vida. […] Aunque ya no tenga sobre mi cabeza el sol radiante de Córcega, ni el de la Isla de Francia, tengo el corazón lleno de sol; estoy tranquila y firme. […] Mi querida mamá, no te olvides de hablar de mí a todos tus conocidos, porque, en estos momentos, es un orgullo estar encarcelada».

El 26 de septiembre de 1942, escribió: «Verás, pueden matarnos, pero mientras vivamos, nunca lograrán arrebatarnos la llama que calienta nuestros corazones. » En su última carta antes de partir hacia Auschwitz, escribe unas palabras que pasarán a la historia: «Conozco el sufrimiento, pero no la tristeza, y encuentro la vida tan grande y tan bella. […] Estamos orgullosas de ser francesas y comunistas. Nunca bajaremos la cabeza. Solo vivimos para la lucha. Los tiempos que vivimos son grandiosos. Me despido de vosotros. Beso a todos los que quiero. No os entristezcáis nunca al pensar en mí. Soy feliz de no haber fallado jamás y de sentir en mis venas una sangre impetuosa y joven. Nuestra bella Francia será libre y nuestro ideal triunfará».

Forma parte de las 230 mujeres comunistas deportadas a Auschwitz-Birkenau a modo de castigo, ya que las autoridades nazis las consideraban «demasiado peligrosas» debido a su gran capacidad de organización política. Danielle entró en el campo cantando La Marsellesa, junto a las demás prisioneras políticas. Simone Thery escribe al respecto que «consolaba a las que lloraban, infundía valor a las que se desesperaban, les insuflaba a todas una vida política, les enseñaba canciones, pedía a las que sabían cantar que enseñaran a las demás». Danielle Casanova organizó la resistencia en el campo de exterminio e incluso logró ponerse en contacto con la Resistencia internacional fuera del campo: «Gracias a los contactos que estableció con la resistencia internacional en el campo, a través de un polaco fugado, pudimos hablar en Radio Londres y en Radio Moscú del infierno de Auschwitz.» (Manca Svalbova)

«Querían aniquilarla, pero la hicieron inmortal». (Inicio de una ceremonia en homenaje a Danielle Casanova, 1945)

Isaline, su sobrina, continúa con el compromiso de Danielle. En el escenario, explica con emoción que la guerra de Argelia le hizo comprender que el «nunca más» valía «para todo el mundo, excepto para los árabes». En octubre de 2025, se embarca en la flotilla hacia Gaza, a sus 82 años. Es detenida por el ejército israelí y torturada. Se niega a dejarse abatir por la violencia que ha sufrido, explicando que ella y todos sus compañeros han superado sus miedos, y que sus torturadores han multiplicado por diez su fuerza de movilización. «Si Gaza pierde, es la humanidad la que pierde, porque estos resistentes de Gaza luchan por toda la humanidad».

Sus últimas palabras van dirigidas a la juventud que hoy se levanta: «Les recuerdo que Danielle Casanova dirigió la Juventud Comunista. Si estuviera aquí hoy, ustedes le darían ánimos, y es por ella por quien les doy las gracias hoy. Enhorabuena por la reconstitución de la Juventud Comunista. Hay trabajo por delante. En su nombre, os doy las gracias. Seguid su ejemplo: ante los acontecimientos, la respuesta no puede ser solo emocional, debe ser organizada. Reunid al mayor número de personas posible y continuad la lucha. Cuento con vosotros. Vosotros nos daréis una Francia libre y feliz. ¡Nunca bajaremos la cabeza, solo vivimos para la lucha!».

Entre un estruendoso aplauso y bajo las banderas que rinden homenaje a Danielle Casanova, Gilles Tautin, el coronel Fabien y Guy Môquet, la sala, de pie, corea «¡Nuestros héroes son inmortales, volvamos al asalto del cielo!», antes de entonar Bella Ciao. La tribuna agradece con emoción a Isaline por su intervención y le anuncia que la nueva Juventud Comunista desea obsequiarle la gran bandera de Danielle Casanova que decora la sala.

¡Adelante para acabar con el imperialismo!

La última intervención de la organización está dedicada a Ka Ubuntu, partido panafricanista e independentista de La Reunión. Su representante agradece a los organizadores que les hayan permitido tomar la palabra en este «acontecimiento histórico». Explica que, frente al imperialismo, es esencial que exista una solidaridad internacionalista. «Invito a todos los camaradas a acudir el 12 de abril al CICP de París, a una conferencia sobre la militarización de la isla de La Reunión y de la zona indopacífica. […] ¡Solo la lucha libera, abajo el imperialismo, viva la revolución! ¡Abajo la OTAN! ¡La patria o la muerte, venceremos! ¡Gracias, camaradas!».

La conclusión política de este histórico Congreso la formula una representante de la tribuna: «Este congreso nos ha enseñado que la lucha de dos líneas nos lleva a la unidad, al desarrollo. ¡La juventud comunista está preparada, todos nos reuniremos en la lucha, en la victoria!».

1Nota del traductor: Liga Antiimperialista. Puede consultar más información en serviralpueblo.com y ail-red.com.[Francia] Crónica del Congreso de reconstitución de la Juventud Comunista, nº2