Auxiliares del SAD se movilizaron en Madrid y València el 19 de septiembre

El equipo editorial de Servir al Pueblo ha recogido las siguientes crónicas de los respectivos corresponsales locales en Madrid y València

Imagen de la movilización en Madrid. Fuente: corresponsal local de Servir al Pueblo

Las auxiliares de Ayuda a Domicilio y Atención a la Dependencia (SAD) salen de nuevo a las calles en muchas ciudades del Estado. Lo han hecho este 19 de septiembre y lo volverán a hacer el próximo 26. Ya hemos hablado de ellas en recientes artículos de nuestro periódico. Se trata de un sector feminizado e invisibilizado que la gente no suele conocer hasta que no requiere de sus servicios. Son esenciales. Llevan varios años movilizándose de diversas formas: huelgas, acampadas, manifestaciones, protestas en plenos municipales, etc. Sus representantes sindicales se han sentado en muchas mesas de negociación y siguen haciéndolo. Han expuesto sus reivindicaciones en todo tipo de foros; en concejalías y ministerios, en las Cortes y en el mismísimo Parlamento Europeo. Algo han conseguido. Pero no es suficiente. Las auxiliares ya no aguantan más. Se les dice que tengan paciencia; que las cosas no se consiguen con movilizaciones sino con negociación; que hay unos cauces formales que no pueden saltarse; que tienen que cumplir con determinados requisitos jurídicos; que necesitan el respaldo de los sindicatos mayoritarios. Pero ellas ven como pasan los años y sus condiciones, no sólo no mejoran sino que, en la práctica, están incluso empeorando. Y mientras se aprueba una reforma de las leyes de Dependencia y Discapacidad que -sobre el papel- trae algunas mejoras para las auxiliares, las organizaciones patronales intentan imponer la “polivalencia funcional” en las negociaciones de los convenios colectivos. Lo que sale por la puerta vuelve a entrar por la ventana. Las auxiliares que están impulsando las movilizaciones actuales no niegan el papel de las negociaciones. Quieren negociar, pero saben que la única forma de frenar a las empresas buitre que dominan el SAD y que intentan explotar cada vez a las auxiliares es intensificar la lucha en la calle. Cada vez son más las que lo comprenden. Y por eso este año se ha levantado esta nueva oleada de protestas que recorre casi todo el territorio del Estado, un movimiento que apunta a convocar – llegado el momento- una huelga general estatal en el sector.

Este 19 se septiembre las auxiliares del SAD volvieron a la carga tras las últimas movilizaciones que tuvieron lugar el pasado mes de julio. Hubo movilizaciones simultáneas en muchas ciudades del Estado. Las más multitudinarias fueron -según hemos podido observar en las redes sociales de las plataformas convocantes- las que tuvieron lugar en València y en Sevilla, donde se concentraron auxiliares de todas las provincias andaluzas. Un equipo de Servir al Pueblo acudió a la concentración de Madrid, y otro, a la de València.

Madrid

Aunque no fue tan masiva como las de otras ciudades, la concentración de Madrid fue importante y sirvió para que también en la Capital se escuchara el grito de las auxiliares del SAD. Allí pudimos conversar con algunas auxiliares y escuchar una vez más sus reivindicaciones. Están hartas de los maltratos que reciben en muchos domicilios, en los que no las quieren sino para limpiezas profundas. Están hartas de trabajar por sueldos que, en el mejor de los casos -con décadas de servicio-, no pasan de los 1.100 euros, aunque muchas no superan los 800 o 900 por jornadas parciales de 30 horas que luego se aumentan ilegalmente mediante horas extras o complementarias. Están hartas de que no se reconozcan sus habituales lesiones como accidentes laborales:

Tenemos a más de 50 personas en plantilla lesionadas por las cargas, pero las mutuas no reconocen estas lesiones como accidentes laborales: cargan a las auxiliares con medicación y a trabajar. Eso no se puede permitir”.

Exigen una prejubilación a los 60 años, “porque vamos personas con más de sesenta años, medicadas hasta las trancas para poder sacar su trabajo todos los días. Así no se puede trabajar”.

Imagen de la movilización en Madrid. Fuente: corresponsal local de Servir al Pueblo

También exigen que las empresas o las Administraciones les proporcionen formación adecuada, sin que tengan las propias auxiliares que costeársela:

Los empresarios se dedican a dar cuatro horas de un pequeño curso y una orientación. Eso es indignante, no se puede permitir”.

Se quejan de la mala coordinación, de la falta de inspecciones de trabajo, de que no se valoren los riesgos que asumen al acudir solas a domicilios en los que en ocasiones hay personas con enfermedad mental o problemas de agresividad. Y denuncian un sistema de externalización del servicio que prima al mejor postor, o sea, que ganan los concursos las empresas que ofrecen un servicio más barato para la Administración:

No miran la seguridad del SAD, ni si las auxiliares van a estar bien pagadas, si los pagos van a ser efectivos, si la calidad del servicio se va a prestar con regularidad, porque es tan precaria la hora de un auxiliar del SAD que el Ayuntamiento lo triplica pero al auxiliar del SAD se le convierte en 9 euros o 10 euros. Son empresas buitre”.

Preguntamos a las compañeras cómo han podido organizar ellas mismas, desde abajo, un movimiento como éste, con manifestaciones simultáneas en tantas ciudades. Nos dicen que las movilizaciones se han organizado por redes sociales, Facebook, Instagram, Tiktok y por el boca a boca: “Esto se ha ido uniendo así, y espero que el día 26, que están mis compañeras de Dependencia, llenemos un poco más las calles”.

Auxiliares del SAD leen el número 23 de nuestro periódico. Fuente: corresponsal local de Servir al Pueblo

En cuanto a la falta de apoyo de los sindicatos, una compañera -refiriéndose particularmente a la concentración en Madrid- nos dice:

Me parece indignante por parte de todos los sindicatos -hablo en general- porque hoy aquí no hemos visto ningún sindicato y entonces me parece una falta de respeto muy grande ya que ellos supuestamente son los representantes de un SAD en un comité de empresa en una empresa, sea Domus, sea ASISPA, Serveo, etc. En cualquier empresa hay una representación. De ninguna de las empresas que hoy ha habido aquí ha habido ningún representante. No quieren saber nada porque su lucha no es. Me parece muy bien, pues si tu lucha no es, la lucha nuestra va así”.

Y añade en relación con la unidad:

Aquí no vale que unas somos del Ayuntamiento y otras de la Comunidad. Todas somos SAD y todas somos compañeras. Hay que unirnos, hay que luchar. Hoy en día hay muchos sectores que están saliendo a la calle, pero necesitamos unión. Si todos nos unimos, todo conseguimos. Pero si no hay unión, no conseguimos nada. Ni nuestro sector, ni Sanidad, ni Educación. Nos vemos el día 26 y esperemos que ahí, pues Madrid un poco se levante.

València

En València no hubo una concentración, sino una manifestación. En ella participaron varios cientos de personas. Durante la manifestación, que comenzó en la Plaza del Ayuntamiento y finalizó en la Plaza de la Virgen, las trabajadoras decían: “Cuando el SAD se levanta, ¡el país tiene que mirar!”. Y es que, de la misma manera que sucede con otros sectores altamente feminizados y precarizados (como es el caso de las camareras de piso…), hay un incipiente movimiento sindical organizándose, de gran potencial, que está siendo impulsado desde la base y al margen de las grandes centrales sindicales y sus dirigentes amarillos. Y es que pesar de las difíciles condiciones que dificultan la organización de estas trabajadoras, durante los últimos años, especialmente durante los últimos meses, estamos siendo testigos de esta potencialidad.

Imagen de la movilización en València. Fuente: corresponsal local de Servir al Pueblo

Resulta especialmente sangrante la ausencia de ciertos sindicatos y movimientos sociales en apoyo de esta lucha (con excepción de la CGT de València, que sí participó en la manifestación de València). También vemos los mismos politicuchos de siempre, aquellos que nunca se han interesado por mejorar el SAD, pero que viendo la cercanía de las próximas elecciones, buscan traficar con las reivindicaciones de las trabajadoras para ganar votos. Estos oportunistas, de uno y otro color, han estado en el gobierno mientras el SAD se privatizaba y empeoraba sus condiciones laborales. Somos optimistas con que la lucha de estas mujeres sabrá encontrar su propio camino lejos de estos politicuchos.

La compañera Amparo Faus, de la sección sindical del SAD de CGT de València, dio el siguiente discurso:

“Detrás de cada persona dependiente hay una persona que cuida, que son estas trabajadoras y trabajadores. Aunque por desgracia, el SAD tiene rostro de mujer, somos miles de mujeres que madrugamos, conducimos, entramos en los domicilios, cuidamos y limpiamos y sostenemos vida. También hay hombres, pero nuestro sector está totalmente feminizado.

Nos aplaudieron, pero los aplausos se acabaron, nuestros derechos no. El SAD sostiene vida, sostiene familias, sostiene el sistema de dependencia, pero quienes los sostenemos seguimos sufriendo precariedad. Ya no queremos más aplausos, ya no queremos compasión. ¿Qué queremos? Queremos derechos, queremos salarios dignos, jornadas dignas, desplazamientos reconocidos, salud laboral, ¡queremos dignidad!

Imagen de la movilización en València. Fuente: corresponsal local de Servir al Pueblo
Imagen de la movilización en València. Fuente: corresponsal local de Servir al Pueblo

Próximas movilizaciones el 26 de septiembre

Quien cuida también tiene que ser cuidado. El SAD no es un lujo, es un derecho pagado con gastos públicos. Una trabajadora sola puede ser ignorada, miles como está ocurriendo aquí en España, no, una voz puede apagarse, miles no. «Estamos organizadas, estamos unidas, sabemos luchar». Con este llamado a acudir a las movilizaciones del 26 de septiembre concluimos este artículo. Desde Servir al Pueblo llamamos a nuestros lectores a apoyar a las auxiliares del SAD en cualquiera de las movilizaciones que tengan lugar el día 26 y en fechas posteriores en cualquier ciudad del Estado.

¡VIVA LA LUCHA DE LAS TRABAJADORAS DEL SAD!