Equipo editorial de Servir al Pueblo

La Cause du Peuple (LCDP) informa que desde la semana pasada, los bloqueos se han multiplicado en los institutos de la zona escolar de Créteil. Iniciado en un instituto de Créteil y rápidamente sumado a una decena de centros en Saint-Ouen, Saint-Denis, Stains y Sarcelles. La protesta estudiantil se ha extendido a Grenoble y Niza el lunes, y a Marsella, Lyon, Rennes, Lille y Toulouse el martes. En Lyon hay decenas de centros bloqueados y ha habido una movilización de más de 8.000 asistentes. Más de 1.000 centros han sido bloqueados o han visto movilizaciones, principalmente por parte de jóvenes de clase obrera.



Estas protestas muestran una guía de acción clara para la juventud de otros países, como del Estado español, de que se debe luchar junto al profesorado en lucha por sus justas reivindicaciones, Además muestra que el camino es la firme confrontación contra la brutal represión del Estado, que en Francia se expresa habitualmente en forma de uso masivo de gases lacrimógenos contra niños, y que en el Estado español se ha expresado recientemente en forma de policías aporreando a profesores y profesoras protestando pacíficamente.
Los jóvenes protestan contra la falta de recursos en educación, la escasez de personal y el aumento de gasto público para defensa. LCDP lo resume como: “menos dinero para los servicios públicos y los programas para jóvenes, más para el ejército”. Además, explica: “Por un lado, se recorta la financiación escolar, los alumnos se ven privados de profesores, los docentes de condiciones laborales dignas y todos los implicados carecen de aulas adecuadas, financiación para actividades y excursiones escolares, y asistencia social para mitigar las desigualdades entre alumnos de diferentes clases sociales.” Por otra parte, se expande la propaganda sobre los supuestos “valores de la república”, “intensificación de la autoridad, una autoridad reaccionaria, que no implica la sumisión del individuo al colectivo, sino la sumisión del colectivo a unos pocos individuos que representan a la minoría adinerada”, así como “prohibiciones cada vez más comunes de cubrirse la cabeza en las áreas al aire libre de las escuelas (es decir: no se permiten gorras con 40 °C de temperatura, no se permiten capuchas en tormentas eléctricas), de los Crocs y los pantalones cortos/bermudas, la extensión de las jornadas escolares, particularmente en las escuelas de barrios obreros”.
La violencia policial también es la norma contra las protestas estudiantiles.
Cuando los estudiantes resisten, la policía no duda en incluso disparar a quemarropa granadas de gas lacrimógeno.
Pero esta política del terror no está surtiendo efecto. La protesta se está extendiendo y los jóvenes estudiantes incluso están pasando a la ofensiva y expulsando a la policía cuando se ha acercado a centros educativos. Los jóvenes incluso les han hecho retirarse en algunos casos y les han perseguido durante su huida.
El Ministerio de Educación afirma que los jóvenes son controlados o influenciados desde el exterior. Esto no es más que la clásica criminalización de las protestas justas de la juventud de barrios obreros, que cada vez está más conectada con la juventud revolucionaria en los barrios y centros educativos de Francia. Esta lucha unida ha reportado grandes batallas en las que la policía ha sido repelida, como en Saint-Denis (departamento 93).
Los jóvenes incluso han incendiado la entrada de una comisaría de policía en Lyon, en protesta contra la brutal y arbitraria represión ejercida contra ellos. A pesar de los casi 2.000 arrestados en lo que llevamos de protestas, la juventud lucha ferozmente y continúa la lucha.
Los socialdemócratas han intentado pescar a río revuelto, intentando cooptar el movimiento estudiantil y canalizar la ira hacia sus intereses y el circo parlamentario, vendiéndose de cara a la juventud francesa, como su principal apoyo. La realidad es que la Francia Insumisa sigue las mismas recetas reaccionarias que los demás, en tanto que propone establecer el servicio militar como una opción del servicio civil obligatorio, entre otras medidas.
Los revolucionarios franceses llaman a otros estudiantes y sectores a unirse a la lucha: “Por ello, hacemos un llamamiento a la solidaridad plena, completa y efectiva con el movimiento estudiantil en lucha que se extiende por todo el país. Hacemos un llamamiento a los estudiantes universitarios en lucha para que bloqueen sus campus en toda Francia en apoyo a la lucha de los estudiantes de secundaria. Finalmente, hacemos un llamamiento a todos los revolucionarios para que continúen e intensifiquen su acción en los institutos y entre la juventud proletaria, ¡porque sin duda son el futuro del mundo!”
Estudiantes, profesores y activistas revolucionarios en su conjunto debemos ver el ejemplo de Francia como una gran inspiración, un ejemplo del que aprender, con el que expresar solidaridad y difundir. La rebelión de la juventud se justifica, y llamamos a que prenda la llama de esta lucha en el Estado español y que se exprese la solidaridad con el profesorado en lucha.

