Equipo editorial de Servir al Pueblo

Vecinos de Ceuta han relatado que varios militares gasearon con gas pimienta a varios adolescentes migrantes a las 8 de la mañana del 28 de septiembre en el barrio de Loma Colmenar. Los vecinos explicaron que vieron cómo varios militares salen del callejón que comunica con su cuarto de contadores. Allí duermen cada noche 5 jóvenes migrantes, tres de ellos menores de edad, desde hace casi dos meses. Los medios burgueses recogen el testimonio de los vecinos, explicando que tras la acción “los militares salen riéndose, agitando pequeños botes en sus manos y, al empezar los vecinos a gritarles, se montan corriendo en un coche verde militar, que arranca y abandona el lugar a toda velocidad.” Los vecinos mostraron su solidaridad con los migrantes y les ofrecieron agua y soluciones caseras contra el picor del gas pimienta.
Los migrantes dormían hacinados dentro de un cuarto de contadores de apenas un metro cuadrado, con permiso de los vecinos. Cuentan que unos militares habían quemado la tapa de plástico de la cerradura y, por el hueco, les empezaron a gasear. El ruido despertó a más migrantes durmiendo fuera que también fueron gaseados. Los medios burgueses han comprobado restos de plástico quemado en la puerta de contadores.
El Ministerio de Defensa aseguró llevar “días investigando ese asunto” pero que no tenían “constancia de que se estén produciendo agresiones ilegales de ningún tipo”. A su vez, dejaron claras sus intenciones, afirmando que seguirían “investigando […] para proteger el buen nombre de nuestras Fuerzas Armadas”. Por su parte el Estado Mayor de la Defensa asegura que el “uso de esprays de gas pimienta por los militares desplegados en Ceuta está debidamente autorizado en aplicación de la legítima defensa de los propios militares y de la legítima defensa extendida al resto de ciudadanos.”
Por otra parte, otros medios burgueses han compartido varios videos en los que se ve a militares persiguiendo y apalizando a migrantes en las calles de Ceuta. Las imágenes recogen, entre otros crímenes, agresiones con porra contra personas ya reducidas en el suelo. El Ministerio de Defensa se ha negado a responder ante las consultas respecto a estas agresiones.
Esta larga lista de crímenes no hace más que confirmar lo ya denunciado por decenas de migrantes en Ceuta, que han explicado el gran número de agresiones a las que se enfrentan. También sufren robos de dinero y teléfonos móviles por parte de las fuerzas represivas, en concreto por parte de grupos de soldados españoles, en especial de regulares y legionarios, que muestran su gran “valentía” atacando especialmente a menores de edad desarmados y aislados.
Mientras tanto el gobierno “progresista” está gestionando estos crímenes de una forma muy diferente a la que uno esperaría: el gobierno propone en un proyecto de Real Decreto-Ley que se puedan devolver a los migrantes de Ceuta que hayan solicitado asilo “pero que supongan un peligro para el orden público o la seguridad nacional”. A su vez, esto se extenderá a aquellos migrantes que se hayan comportado de “manera violenta o amenazante” o que “promuevan o participen en altercados, tumultos”.
Una vez más, analizando los hechos y no falsas ilusiones, declaraciones o impresiones subjetivas que tengamos del actual gobierno, podremos entender que es un gobierno reaccionario, antipopular y que está impulsando una creciente militarización usando Ceuta como campo de pruebas, y atacando a los migrantes, quienes están en su derecho de responder con todos los medios que estén a su alcance.

