Equipo editorial de Servir al Pueblo

En el marco de esta reaccionarización y militarización en el Estado español, el Partido Popular (PP) ha pedido al gobierno esta semana pasada que reconozca a los militares como agentes de autoridad. Por otra parte, organizaciones de militares han pedido que se les permita ejercer “fuerza proporcionada” porque afirman estar en una situación de “desprotección”. ¿Qué supondría que los militares fuesen declarados agentes de autoridad? En la actualidad los agentes de autoridad son la policía nacional y guardia civil. Es decir, los militares piden equiparación con ellos, imponer su ley en las calles de Ceuta, pero no ilegalmente como hacen cuando intimidan, acosan y agreden a migrantes, sino hacerla con todas las de la ley, tener carta blanca. Esto por supuesto no es sólo una medida para Ceuta, sino que debe verse en perspectiva: el Estado burgués usa a Ceuta para poner en marcha experimentos o pruebas piloto de medidas que aplicarán cuando la lucha de clases se agudice en el Estado español. Cuando las masas sean incontrolables, cuando haya luchas en las que la policía local, nacional y guardia civil no sean suficiente y deban intervenir los militares, y se les deba blindar jurídicamente para imponer el terror sobre el pueblo. Esta sería una primera prueba de cara a este escenario. De nuevo queda claro que Ceuta se usa como parte del frente interno, como parte de los ataques antipopulares que vienen y vendrán.
¿Y mientras tanto que hace el gobierno autodenominado como el más progresista de la historia? ¿Disputa y confronta estas peticiones? ¿Denuncia las constantes violaciones de la ley burguesa que se han cometido y cometen contra los migrantes por parte de las fuerzas represivas como las agresiones, devoluciones en caliente, etc.? Por supuesto que no: la ministra de “Defensa”, Margarita Robles, se interesó por el estado de salud de dos policías nacionales heridos por la resistencia ejercida por migrantes en Ceuta y les visitó personalmente en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid. Margarita Robles expresó públicamente “todo su apoyo” a los agentes heridos “mientras realizan su trabajo”. El actual gobierno también impulsa la militarización y reaccionarización, y de hecho se sumerge en la disputa electorera por el nicho de votos de los reaccionarios y chovinistas que dicen “apoyar” a Ceuta y a las fuerzas represivas.
Pero el gobierno no tiene suficiente con esto, sino que incluso usa a los menores migrantes como arma arrojadiza y se desentiende de ellos, para culpar al PP de su situación. El 16 de septiembre, a la salida de la sesión de control al gobierno en el Congreso de los Diputados, los medios burgueses preguntaron a Pedro Sánchez por qué hay más de mil menores de edad viviendo en las calles y playas de Ceuta. Él respondió: “Eso pregúntaselo a Vivas” (alcalde y presidente de la ciudad autónoma de Ceuta), pasándole la patata caliente al PP. De esta forma, la política burguesa muestra una vez su cara más despreciable: “eso no es mi competencia, culpa de esto a ese otro partido”, mientras más de mil menores siguen desprotegidos, constantemente acosados por reaccionarios y las fuerzas represivas (valga la redundancia). Este es el legado que queda del papel de este gobierno “progresista”: una brutal masacre de migrantes en Ceuta, ilegalidades masivas como la devolución en caliente y hacinamiento de decenas de miles de ellos, y posterior abandono de los que quedan. ¿Qué importa lo que pase con vidas humanas si se pueden usar en mis disputas electorales y encima “no son mi competencia”? Cada acto y palabra de este gobierno al respecto de la mal llamada “Crisis de Ceuta” es más repugnante que la anterior y no será olvidada.

