Corresponsal en Madrid
El miércoles 15 de octubre, día de la Huelga General de 24 horas en solidaridad con Palestina, la jornada de lucha también llegó a los distintos centros urbanos, industriales y estudiantiles que configuran el Corredor del Henares. Durante los días previos, varios sindicatos, fuerzas políticas y otros colectivos del movimiento de masas se organizaron para realizar acciones conjuntas. Algunas de estas fuerzas fueron la Asociación Ciudadana de Torrejón de Ardoz, los sindicatos Solidaridad Obrera (SO) y Confederación General del Trabajo (CGT), la coordinadora Corredor en Lucha, la asociación universitaria Universidad Alcalá de Henares por Palestina (UAHxPalestina), el Comité Revolucionario de Madrid y el Sindicato de Inquilinas.

Desde bien entrada la madrugada, hubo una importante actividad propagandística sobre la huelga y por Palestina. Tanto en las distintas periferias, como en el municipio de Madrid, se colgaron pancartas en puentes y pasos importantes en autovías y carreteras. También se realizaron muchas pintadas y se pegaron carteles. Algunas empresas colaboracionistas con el genocidio en Palestina fueron atacados. Otras acciones dignas a mencionar son los piquetes mañaneros que hubo en el Metro de Canillejas (Madrid) y en Airbus (Getafe).
Centrándonos en las actividades desarrolladas en el Corredor del Henares, las fuerzas políticas antes mencionadas participaron en un piquete en Indra, un grupo monopolista del imperialismo español con una sede en Torrejón de Ardoz. Este grupo monopolista es muy importante para la industria militar, pues produce alta tecnología como radares navales, equipos de guerra, drones de guerra, láseres guiados, etc.








Los piquetes fueron, principalmente, informativos. La tónica general, tanto en Indra como en otros piquetes, era un gran desconocimiento de los obreros de la huelga de 24 horas. Esto es culpa de la censura mediática, pues los grandes periódicos, las grandes emisoras de radio y las cadenas de televisión no informaron de la huelga. Además, las cúpulas burocráticas y amarillas de CCOO y UGT convocaron paros parciales de 2 horas, lo que contribuyó a la confusión. Es por ese el motivo de que los huelguistas de muchos piquetes se centraron en informar a las plantillas que había huelga de 24 horas y que tenían derecho a hacer huelga.
Después del piquete en Indra, el contingente se dirigió a la Universidad de Alcalá de Henares, donde la asociación estudiantil UAH por Palestina estaba organizando piquetes y movilizando a los estudiantes. Los huelguistas corearon consignas y lanzaron discursos denunciando la colaboración del Estado español con Israel.



También se informó sobre el mal llamado “acuerdo de paz de Trump”, pues los medios de comunicación lo han vendido como una victoria de EEUU pero realmente es una derrota de los yanquis y de Israel, y de una gran victoria de la Resistencia Palestina. La Resistencia, ahora, está consolidando políticamente lo que ha ganado militarmente. Ha cambiado unos pocos rehenes y algunos cuerpos por 2.000 presos palestinos, cientos de ellos con cadena perpetua. Muchos de ellos se incorporarán a las filas de la Resistencia. Además, el alto al fuego (temporal, y las dos partes lo saben) permitirá reorganizarse a la Resistencia para seguir luchando, y alimentar a las masas. Por supuesto, la Resistencia ha dicho por activa y por pasiva que no dejarán las armas ni por un instante.
Después de la UAH, los huelguistas se dirigieron a un Carrefour cercano para organizar otro piquete. La policía acosó a los huelguistas para amedrentarlos, identificando a varios de ellos durante el trayecto supuestamente por pegar pegatinas. Finalmente, tras sus tareas completadas, el contingente se disolvió para acudir a la concentración frente al Ministerio de Exteriores a las 13:00h del mediodía.









El Comité Revolucionario de Madrid se trasladó entonces a Vallecas y se unió a los manifestantes que se dirigían, desde allí, al Ministerio. Era una marcha de cientos de personas, muchas de ellas organizadas en el sindicato sectorial del metal de CGT o de las plataformas de profesores por Palestina, que venían de manifestarse frente a la Junta del Distrito. Durante la marcha, se cortaron calles y se corearon consignas por Palestina.
Tras pasar junto a la manifestación del Sindicato de Estudiantes, que salía desde Atocha, llegaron al Ministerio, donde se unieron a miles de personas. La concentración del Ministerio fue tan masiva que abarrotó la plaza de las Provincias y tuvo que trasladarse a la Plaza de Sol, donde continuó por más de una hora antes de disolverse.









Por la tarde, los sindicatos combativos convocaron una manifestación desde Atocha hasta Callao, reuniendo a cientos de miles de personas. La manifestación, si bien pudo no ser tan masiva como la del sábado 4 de octubre, demostró que las masas no se han dejado engañar por la propaganda imperialista que proclama que ya se ha alcanzado una paz y que la lucha ha terminado. El Comité Revolucionario de Madrid también estuvo presente durante toda la marcha repartiendo panfletos y haciendo propaganda entre los manifestantes. Aún después de que los organizadores dieran por finalizada la marchas, miles de personas seguían manifestándose y buscando la forma de continuar la lucha.









