Corresponsal en València

El pasado miércoles 14 de enero, estudiantes universitarios de la Universitat Politécnica de València (UPV) se manifestaron contra la asistencia de la monarquía a un acto programado en la Facultad de Bellas Artes. Felipe VI y la reina Letizia acudieron para conocer el proyecto “Salvem las fotos”, una iniciativa dedicada a la restauración de fotografías dañadas por la DANA. Al acto también asistieron figuras abominables, como María José Catalá (alcaldesa de València), Juan Francisco Pérez Llorca (presidente de la Generalitat, sucesor de Mazón). José Capilla, Rector de la UPV y conocido reaccionario entre el estudiantado revolucionario, estuvo también presente.
Los estudiantes se movilizaron en una concentración organizada por el Front Estudiantil en Lluita (FEL). El Estado respondió con un amplio dispositivo policial, asegurando la superioridad numérica de policías y varios agentes con armas letales. Los estudiantes que se manifestaron fueron arrinconados a unos 50-60 metros de la zona por la que pasarían los reyes, con el objetivo de minimizar el impacto que pudieran tener en la prensa. Varios manifestantes fueron identificados y retenidos durante varios minutos. La policía también amenazó con multar con varios miles de euros si a la llegada de los reyes había “insultos” o si “se armaba mucho jaleo”. Toda la estrategia policial se basaba en intimidar a los manifestantes, con el objetivo último de desorganizar y desmovilizar al movimiento estudiantil.

Además, previamente el Front Estudiantil en Lluita denunció que para asegurar una visita de los reyes sin incidentes, cerraron la biblioteca, la mediateca, la cafetería y las taquillas, a pesar de estar en periodo de exámenes. El FEL denunció:
“Los reyes vienen a un acto vinculado a la DANA, como si el pueblo valenciano hubiera olvidado, como si no hubiera habido rabia, abandono institucional y responsabilidades políticas pendientes. La UPV decide acogerlos después de haber acogido también a los responsables directos de la gestión criminal, como Mazón, acompañados de la misma monarquía en visitas vacías e insultantes”.
Pese a la intimidación policial, los estudiantes no se amedrentaron: desplegaron su pancarta y se lanzaron consignas como “fora, fora, fora la corona espanyola1”, “els diners dels Borbons, per a la reconstrucció2”, o “alerta Paiporta, volen altra ronda3”. Además se dio un discurso sobre el uso oportunista de la universidad pública y cómo esta se ve sujeta a los intereses privados. Finalmente, se leyó un comunicado del FEL. El propio FEL ha publicado un video:
Lucha de clases en la universidad
La visita de los reyes, junto a la de Mazón en 2025 al rectorado de la UPV, no es sino una evidencia más de cómo las universidades no son instituciones neutrales, sino que la lucha de clases también les afecta. Las universidades (sean públicas o privadas) no están al servicio del pueblo, sino de las grandes monopolios y empresas. Las autoridades universitarias acogen sin ningún tipo de tapujos a asesinos, criminales y parásitos para que puedan limpiar su imagen tranquilamente. Mientras tanto, tratan a los estudiantes que se rebelan como si fueran criminales, aislándolos, amenazándolos, intentando invisibilizarles cuando se movilizan.
Las universidades son focos de radicalización política. El Estado lo sabe y por eso reprime al movimiento estudiantil. Un ejemplo muy vivo y reciente lo tuvimos en 2024, cuando a lo largo de todo el mundo, masas estudiantiles decidieron tomar posición por la lucha del pueblo palestino, y se solidarizaron acampando en los campus universitarios, enfrentándose en muchos casos a la represión policial.
El imperialismo está en descomposición, en la mayor crisis que ha conocido jamás en su historia. La creciente militarización del Estado español y la fascistización de la sociedad no es un fenómeno propio, nacional, sino que se trata de un fenómeno global. Está ocurriendo en todo el mundo.
Mientras los imperialistas tratan de resolver una crisis de la que no pueden salir, si vemos la otra cara de la moneda, el proletariado y los pueblos oprimidos se levantan con una fuerza no vista en décadas. Vivimos en un nuevo periodo de revoluciones en que poderosas tormentas se levantarán durante los próximos años. La línea divisoria entre revolución y contrarrevolución se hace cada día más grande, también en las universidades. El movimiento estudiantil revolucionario debe prepararse para las luchas presentes, y las que están por venir.
«Atrevámonos a generar el caos en las viejas ideas y hagamos de la universidad un gran laboratorio de la ciencia al servicio del pueblo y de la Revolución».
Movimiento Estudiantil Popular Revolucionario (MEPR) de Brasil
Notas al pie
1En castellano: “fuera, fuera, fuera la Corona Española”
2En castellano: “el dinero de los Borbones, para la reconstrucción”
3En castellano: “alerta, Paiporta, quieren otra vuelta”

