Corresponsal en València
El pasado 18 de enero, vecinos de la comarca de l’Horta Sud realizaron la segunda jornada por la limpieza de la Ruta del Colesterol en Paiporta. Esta ruta es un camino verde en el corazón de la zona DANA que conecta varias poblaciones. Además, se trata de una zona castigada con el abandono institucional histórico de la administración local, el Ayuntamiento de Paiporta. A menudo, partidos como PSOE y Compromís se abanderan del ecologismo, pero sobre los hechos, en los municipios donde han gobernado históricamente -como lo es Paiporta- su política ha sido la misma que el resto: acabar con las zonas verdes y sustituirlas por hormigón.
Debido a este abandono, que ya viene de lejos, voluntarios de todos los pueblos han retomado el espíritu de los voluntarios de la DANA. Como aquellos, han agarrados sus guantes y sus botas para mover montañas de residuos y arreglar los árboles en mal estado. La iniciativa ha sido impulsada por los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción y se denomina como “l’Horta Sud Neta, Verda i Viva” [en castellano l’Horta Sud Limpia, Verde y Viva].
El cambio tras la intervención de los voluntarios fue significativo, demostrando la importancia de organizar más jornadas como estas. Se apartaron residuos de empresas monopolistas próximas a la ruta, como LIDL y Burger King. Muchos vecinos indignados exigían responsabilidad a estas empresas monopolistas por su responsabilidad en el deterioro de la vía verde. También, se apartaron residuos propiedad del Ayuntamiento, como una antigua señal de tráfico. De esta manera se dejó el terreno preparado para una segunda fase de este proyecto, la cual consistiría en un saneamiento de la vida vegetal.

El Ayuntamiento aparece solo para destrozar el duro trabajo de los voluntarios
Lo que los voluntarios hicieron con cariño, cuidado y consideración por el medio ambiente, el Ayuntamiento vino a “terminarlo” con brocha gorda. Uno de los vecinos avisaba en los vídeos de la acción: “que no vengan ahora a terminarlo y ponerse la medalla, que nos dejen terminar”. Sin embargo, llegaron operarios de la empresa TRAGSA con maquinaria pesada destrozando vegetación que los voluntarios habían procurado no alterar.
“La propia naturaleza nos muestra el camino de la regeneración ecológica, con áreas que debemos conservar y potenciar para los pequeños animales que han hecho su hogar de estos núcleos de vegetación”, declaró uno de los voluntarios. Vemos en este episodio un ejemplo práctico más de los tantos que se dan en el día a día de la zona DANA. El pueblo hace todo lo posible por salir adelante y el Estado torpedea cualquier intento de organización popular, incluso cuando es tan “inofensiva” como una limpieza encuentra la manera de interferir.
Más episodios como este demuestran que solo el pueblo salva al pueblo.

