Sobre el “No a la guerra” del gobierno

Equipo editorial de Servir al Pueblo


Fragata Cristóbal Colón, enviada al Mediterráneo por parte del Estado español.

El presidente del gobierno burgués, Pedro Sánchez, proclamó el miércoles 4 de marzo que la posición del gobierno español se resumía en “No a la guerra”. De forma simultánea condenaba las acciones de resistencia llevadas a cabo por el Estado iraní que está respondiendo a la agresión, golpeando objetivos militares y económicos del imperialismo yanqui y de sus lacayos en diversos países de Oriente Medio. Esta proclama se suma al rechazo del gobierno español de que el imperialismo yanqui usara las bases norteamericanas en suelo español para lanzar sus ataques contra suelo iraní.

Pero detrás de este rechazo y este lema de “No a la guerra”, de nuevo hay una maniobra con la que el gobierno español, intenta obtener beneficios políticos, ocultar la grave crisis que atraviesa y para ello trafica con los muertos que ponen sobre el terreno los países oprimidos atacados por el imperialismo, como ya ha hecho y sigue haciendo con el pueblo palestino. Esta jugada se ha visto de forma clara muy rápidamente: en pocas horas el gobierno español estaba enviando la fragata Cristóbal Colón, que navega desde el mar Báltico al Mediterráneo. ¿Su misión? Según la ministra de Defensa Margarita Robles, es “ofrecer protección y defensa aérea, complementando de esta forma las capacidades de nuestra batería Patriot desplegada en Turquía”.

Incluso había una ministra, Sira Rego, parte del revisionista Partido “Comunista” de España (PCE) y de Izquierda Unida, que tenía la poca vergüenza de afirmar que se sentía “orgullosa” de las decisiones tomadas por el gobierno. Tales declaraciones están lejos de ser un movimiento de un elemento díscolo de estas organizaciones, ya que el dirigente de la misma coalición electoral, Antonio Maíllo también ha apoyado la decisión.

En definitiva, lejos de permanecer ajeno a la criminal y asesina agresión que está perpetrando el imperialismo yanqui contra Irán, el gobierno ofrece medios militares para defender los activos del imperialismo yanqui y sus lacayos en la región.

Lejos de ser un hecho totalmente nuevo por parte de este gobierno, este tipo de decisiones se anuncian a bombo y platillo, y por una parte hacen ver que el gobierno actual es una suerte de bastión progresista contra los reaccionarios a nivel internacional como Trump o Netanyahu, pero por otra esconden una terrible traición a los pueblos y naciones oprimidas del mundo. Ya lo vimos en el tan sonado “embargo” de armas a Israel anunciado el año pasado. Recientemente la Secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, admitió que había excepciones al embargo, y afirmó: “Hay licencias estrictamente necesarias en proyectos aeronáuticos, que supondrían un menoscabo para los intereses nacionales”. El gobierno excluyó del embargo proyectos de gran relevancia como aquellas licencias que afectaban a los aviones de transporte A400M y C295, el avión de reabastecimiento en vuelo A330 MRTT y el dron Sirtap, todos ellos del monopolio Airbus, de gran relevancia para el imperialismo español. Se podía decir más alto pero no más claro: el embargo no es un embargo, no mientras esto pueda dañar de forma decisiva los intereses del imperialismo español. Tal embargo nunca fue más que otro de los teatros de este gobierno, y es como se denunció ampliamente, por el Estado español pasaban decenas de miles de componentes para llegar a Israel.

Pero esto no debe sorprendernos, en tanto que el gobierno sirve sólo a los intereses del imperialismo español. Lejos de la imagen que intenta vender de ser un gobierno progresista o que vela por los intereses de los oprimidos, usa a estos últimos para intentar ganar rédito político y ocultar la grave crisis política que enfrenta, azotado por múltiples casos de corrupción que dejan al descubierto las vergüenzas de este gobierno, su gran hipocresía y la podredumbre del sistema burgués. Por ello, recordamos lo que ya afirmamos en un reciente artículo sobre la reciente regularización de inmigrantes anunciada por el gobierno y el carácter de este último:

Estamos ante un gobierno que vende armas a Israel, que ejecuta desahucios diariamente, que aumenta el gasto militar de forma camuflada, que permanece en la OTAN, que mantiene presos políticos, que no deroga la Ley Mordaza, que permite a la patronal explotar a sus anchas, que legisla sobre la vivienda por y para los bancos, los fondos buitre y las empresas de desokupación, y un largo etcétera. (…) A nadie se le escapa que “el gobierno más progresista de la historia” no son hermanitas de la caridad, sino simples gestores de la máquina de guerra y explotación que es el Estado imperialista español. La socialdemocracia nunca ha gobernado para la clase obrera, sea nativa o migrante, y nunca lo hará.