Equipo editorial de Servir al Pueblo

Metalúrgicos de la Bahía de Cádiz denuncian que la patronal gaditana tiene una lista negra con dirigentes, sindicalistas y obreros combativos, especialmente con los que participaron en las huelgas de los últimos años. El objetivo de la patronal al escribir los nombres de los que «causan problemas a las empresas» en esta lista negra es difundir sus identidades y su historial de lucha, para que ninguna empresa los contrate. Así, la patronal del metal gaditano recupera tácticas antisindicales propias de hace más de un siglo.
Dos soldadores gaditanos, Manuel Balber y Jesús Galván, permanecen desde la noche del martes atrincherados a varios metros de altura en una grúa del astillero de Navantia en San Fernando. Desde allí han descolgado una gran pancarta con el lema “Hacer sindicalismo no es delito” para visibilizar lo que denuncian como “listas negras” que les impiden trabajar en el sector del metal de la Bahía de Cádiz desde hace años por su activismo sindical.
Los dos trabajadores, representantes de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM), aseguran que llevan sufriendo represión sindical desde hace una década. Fueron despedidos en 2020 tras una acción sindical y, según una sentencia judicial, ese despido fue considerado represalia. Desde entonces, afirman, ni Navantia ni las subcontratas del sector les contratan pese a su cualificación como soldadores especialistas, con certificaciones y experiencia contrastada. “Somos padres de familia, nos quieren en la exclusión social y nos castigan por defender los derechos de los trabajadores, los nuestros y los de nuestros compañeros”, declaró Galván desde la grúa a los empleados que se acercaron a mostrarles apoyo.
En un comunicado difundido durante la protesta, ambos explican que actúan “a título personal” tras “agotar todas las vías posibles”. Exigen “una solución política y que se cumpla la Constitución con el derecho al trabajo digno”. “¡Hacer sindicalismo no es delito!”, repiten. Han llegado incluso a afirmar que no bajarán “hasta que venga María Jesús Montero o el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, para dar explicaciones y demostrar que estas listas negras no existen”. (Nueva Revolución)

Después de estar 6 años sin ser contratados en su tierra, los dos obreros represaliados (Jesús y Manolo) se han subido y encerrado en una grúa de los astilleros de Navantia en San Fernando (Cádiz), a más de 25 metros de altura, para denunciar la existencia de listas negras. Llevan ya 7 días, desde el momento en que se escribe este artículo, y la empresa está respondiendo con chantaje y extorsión para que salgan de la grúa: le privan de electricidad, tratan de evitar que se les envíe comida, etc.
Navantia es una empresa bajo dirección estatal a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que depende del Ministerio de Hacienda. Los obreros denuncian que el gobierno es cómplice de la represión a través de listas negras. En un acto de cinismo, el gobierno ha declarado que no sabe nada de listas negras… ¡pero que investigará cómo se han subido los obreros a la grúa!

Impulsados por la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) de la Bahía de Cádiz, la plantilla de Navantia y de las subcontratas ha mostrado solidaridad con los compañeros con distintas acciones, como paros, bloqueos de la entrada y un campamento frente a la grúa.
Otros sindicatos, como la federación del metal de la Confederación General de los Trabajadores (CGT), el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) o la Asociación de Trabajadores del Acero (ATA, que también sufrió un caso de represión en Acerinox) también se han solidarizado.

Continuaremos informando (actualizado 14/04/2026)

