Equipo editorial de Servir al Pueblo

Una vez más el gobierno dirigido por Pedro Sánchez ha mostrado su verdadera cara: mientras el gobierno ha hecho del “No a la guerra” su lema principal en política internacional, en la reciente Cumbre de la OTAN en Ankara el gobierno ha adquirido nuevos compromisos de gasto y despliegue de tropas en el marco de las operaciones de la alianza genocida. El gobierno español incluso ha sido públicamente alabado por el dirigente de la criminal OTAN, Mark Rutte y por el presidente genocida de los Estados Unidos, Donald Trump. Esto, además de desenmascarar de forma clara el carácter reaccionario del gobierno español, también muestra que entre los imperialistas, si bien hay colusión y pugna, la colusión es principal, y la confrontación entre el imperialismo español y el imperialismo yanqui es incluso en muchos aspectos puro teatro.
Estos nuevos compromisos vienen precedidos por otros esfuerzos realizados por el gobierno, que ha acelerado durante el mes de junio el gasto militar y las inyecciones económicas al llamado “Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa”, inscrito en el marco del compromiso con la OTAN de elevar la inversión en “defensa” al 2,1% del presupuesto anual. Tras la Cumbre en Ankara se ha sabido que de este porcentaje de gasto en defensa, el 32% de la partida se destina a material de uso militar directo, un 12% más que la media que requiere la OTAN, siendo una cifra superior en este sentido a la que emplean el imperialismo yanqui, el alemán o el francés, según cifras de la propia OTAN. El Consejo de Ministros ha autorizado un total de 8.450 millones más en transferencias al Ministro de Defensa, compras de armamento o financiación para misiones de la OTAN. Sin duda una curiosa manera de enfrentarse a la guerra y decirle “No”. Incluso se añaden préstamos con carácter de urgencia a programas industriales y tecnológicos para mejorar las capacidades de las fuerzas armadas. Estos proyectos no son para financiar proyectos logísticos, sanitarios o mejorar las condiciones de la tropa, excusas usualmente usadas por representantes del gobierno y sus defensores, sino que incluyen por ejemplo un proyecto de modernización de sistemas de misiles, justificados por el Consejo de Ministros bajo la premisa de “cumplir compromisos internacionales en materia de seguridad y defensa”. 3.521 millones son destinados para “diversos sistemas de armamento, material, munición y equipamiento”. En los últimos 8 años de un gobierno que está “por la paz” y que se considera progresista, el gasto militar se ha triplicado.
A su vez, se ha anunciado que el Estado español se sumará a la misión de la OTAN en Finlandia “para proteger la región ártica”, según anunció el miércoles el propio Pedro Sánchez, incrementando así el despliegue militar en las fronteras con el imperialismo ruso, como parte de la campaña de cerco al mismo. Esta misión se suma a la participación española en las misiones de la OTAN en Eslovaquia, Rumanía y Letonia.
Tras estos compromisos adquiridos por el imperialismo español con la criminal y genocida OTAN, el propio dirigente de la alianza, Mark Rutte, ha alabado países como “España que son importantes economías que han alcanzado o están alcanzando el objetivo del 2%” en referencia al porcentaje de gasto de PIB que se debe destinar a defensa. Donald Trump saludó los esfuerzos de España este jueves, por haber adoptado un compromiso financiero sustancial, afirmando que el gobierno actual se ha “redimido por completo”. A su vez, el propio Pedro Sánchez ha quitado hierro a las recientes disputas verbales entre Trump y el gobierno español, afirmando que sus conversaciones fueron de tono cordial y distendido, afirmándose que hay buena relación entre ambos. El Ministro de Exteriores, José Manuel Albares, tampoco deja dudas del compromiso del gobierno español con las operaciones genocidas y las agresiones criminales, ya que ha recalcado que “lo importante es lo que haga España como aliado de la OTAN: Somos un aliado sólido, fiable, absolutamente indispensable para la seguridad euroatlántica”. Más allá de las palabras, los hechos confirman la buena relación de los gobiernos estadounidense y español, un gobierno este último que se ha cubierto con el manto del “no a la guerra” y de “oposición” al genocidio contra el pueblo palestino, pero que sin embargo, hace que sus monopolios armamentísticos como Indra, compartan sus contratos con Santa Bárbara, parte del monopolio armamentístico yanqui General Dynamics. Un nuevo malabarismo del gobierno, que mientras se opone al genocidio supuestamente, por debajo de la mesa lo fomenta.
Una vez más queda claro el carácter de este gobierno: una camarilla de gestores de los intereses del imperialismo español, que mientras lanzan declaraciones que intentan arrojar un manto de progresismo sobre sus actuaciones, sólo promocionan la guerra interna contra el pueblo, y la guerra en el exterior para la mayor opresión y saqueo de los pueblos y naciones oprimidas de mundo. Su nivel de falsedad llega a tal punto que incluso en la web de Radio Televisión Española (RTVE) se publicó un artículo justo antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, enviado directamente por el gobierno, y este artículo afirmaba que Pedro Sánchez defendería un no incremento del presupuesto de defensa ante la OTAN. Ahora RTVE se ha visto obligada a borrar el artículo de la web.
Todo antiimperialista, revolucionario, progresista y demócrata haría bien en no dejarse engañar por los discursos de este gobierno o sus supuestas confrontaciones públicas con imperialistas y sus lacayos, pues son los hechos y no las palabras las que marcan el carácter de este gobierno, que es antipopular, genocida y reaccionario, y al fin y al cabo, en defensa de los intereses del imperialismo español. Debemos desechar ilusiones sobre supuestos avances o aspectos positivos que se hayan dado o se puedan dar en el marco de este gobierno, y prepararnos para la más encarnizada lucha contra sus políticas, no dando tregua ni dejándoles ni un sólo palmo de terreno, y desenmascarando su actuación como la más criminal.

