Asentamientos del circuito de F1 (València). Entrevista a vecino saharaui y a la organización Nave Albal

Corresponsal en València

Asentamiento en el viejo circuito de la Fórmula 1. Fuente: corresponsal en València.

Cerca de 1300 personas viven en el viejo circuito de la Fórmula 1 de València (barrio de Nazaret), símbolo de la corrupción urbanística del Partido Popular (PP) y la “cultura del pelotazo” de Rita Barberá, Francisco Camps y compañía. Este asentamiento es resultado del abandono institucional sistemático de los más vulnerables por parte de las administraciones del Estado. Algunos de quienes ahí viven, lo hacen desde relativamente bastante tiempo. Otros, llegaron después de ser expulsados de otros lugares donde vivían, como el Parque Central o el cauce del Río Turia.

No es ninguna novedad que la situación de la vivienda es insoportable en todo el país. Mientras los vecinos son expulsados de sus casas por bancos y fondos buitre, y son víctimas de los procesos de gentrificación y turistificación, el Estado desarrolla sus proyectos de expansión inmobiliaria, al servicio del gran capital financiero. Uno de estos proyectos es el PAI del Grau, que con la excusa de “modernizar” la ciudad, quiere profundizar en la especulación. Dentro de los proyectos del PAI del Grau se enmarca la amenaza de desalojo a las 1.300 personas que viven actualmente en el asentamiento de la Fórmula 1. Los terrenos de la pista fue vendido en 2025 al fondo buitre Atitlan, que pertenece al yerno de Juan Roig. Aunque el pelotazo está previsto para 2030, el Estado pretende desalojar la pista lo antes posible, y hacerlo de forma silenciosa.

Actualmente, los compañeros de la ONG “Nave Albal”, en colaboración con el resto de movimiento por la vivienda de la ciudad, están organizando diversas asambleas y acciones con el fin de dar difusión de lo que esta sucediendo. Si no fuese por esta iniciativa, el desalojo se llevaría a cabo sin publicidad alguna, y este crimen contra los derechos del pueblo quedaría impune.

Nave Albal ha esta trabajando llevando comida, ropa, medicinas y tratando de cubrir todo tipo de necesidades que tienen los trabajadores que allí viven. Más allá de las condiciones de vida en las que se encuentran -de las que más adelante hablaremos- hay personas que necesitan tratamiento médico especializado y periódico, como recibir diálisis.

Un compañero de Servir al Pueblo ha entrevistado a una persona saharahui que vive en los asentamientos de la Fórmula 1, y a una representante de Nave Albal.

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Bandera de la República Árabe Saharaui Democrática en el asentamiento. Fuente: corresponsal en València.

[Servir al Pueblo] ¿Cómo son las condiciones de vida?

[Compañero saharahui] Pésimas. Sin agua, sin luz… Para bañarte tienes que traer [el agua] desde un 1 kilómetro. Eso lo puedes hacer en verano, pero en invierno no. Hay personas que van al banco de alimentos, pero otras no porque se tiene que quedar aquí ayudando. No tienen ni un paracetamol.

Mucha gente compara las condiciones de vida aquí con los campamento. Prefiero vivir en los campamentos que vivir aquí, a pesar de que estemos en un país desarrollado. ¿Por qué me gasto 7000 euros en venir aquí, cuando allí tenía trabajo?.

[SAP]¿Cómo llegaron aquí?

[CS] Llegué a Valencia en 2019 y fui a una ONG hasta el COVID, volví a los campamentos de refugiados y luego en 2023 volví aquí. Trabajaba como guardia de accesos, alquilé una habitación, y a raíz de enviar dinero a la familia en los campamentos tuve que dejar el alquiler de la habitación y venirme aquí… para poder enviar dinero a la familia.

Las necesidades de la familias han crecido, ya que la ONU ha disminuido la ayuda [a los compamentos de refugiados] en un 50%, la ayuda que reciben principalmente son de familiares en el extranjero. Y nosotros tenemos necesidades, pero hay una prioridad a la familia.

[Nave Albal] Los saharauis estaban establecidos ya desde 2019 y nos comentaron que podíamos hacer una chabola tranquilamente y recibir un padrón especial. Respecto al padrón hay una asociación que se llama “Alana”, que se encarga de hacer el censo. Te dan una dirección ficticia que es para la notificación, y el padrón esta en el Cabanyal. Sin embargo, hay algunos que están empadronados en el circuito con su chabola numerada.

Sabemos que la vivienda ha aumentado mucho y ya el trabajo que tengas es muy difícil alquilar una habitación, incluso para los autóctonos y más aún para los jóvenes.

[SAP] Aunque tuvieran la capacidad económica para ayudar a las familias en los campamentos de refugiados, ¿creen que podrían alquilar?

[CS] Para encontrar trabajo hay trabas. Yo soy licenciado en enfermería en mi país, y por ser apátrida no se me reconoce aquí. Dan largas y nunca te llaman. Trabas te ponen en cualquier trabajo, menos en la construcción o en los trabajos que son difíciles.

Para encontrar una habitación necesitas cierta estabilidad, un contrato de trabajo, una nómina y que no te llames «Mohamed».

Existe un racismo inmobiliario y un racismo en el mercado laboral. Vivimos en un Estado que es racista de forma estructural. Las modificaciones de la Ley de Extranjería nunca corresponden a las necesidades. Inventaron un arraigo en la última modificación de la Ley de Extranjería que, curiosamente, era en hostelería, construcción y agricultura donde si te sacabas los cursos, el Estado te facilitaba la regularización.

[NA] Clase obrera somos todos, esto es una lucha de clases. Esto que estamos aquí, ahora mismo, es producto de unas políticas de vivienda, de unas políticas de racismo laboral. Claro que una mujer lo tiene jodido, pero si es mujer y migrante lo tiene más jodido.

Estamos en unas semanas en las que se esta evidenciando mucho la lucha por la vivienda, no debemos olvidar la infravivienda. Son todas estas «batallas perdidas», todos estos desahucios, estas personas están aquí. Estas personas no desaparecen y no debemos olvidarlas.

[SAP]¿Cuáles son los principales problemas que sufren?

[CS] El principal problema es la vivienda, la falta de documentación y la falta de trabajo. Si me sale trabajo en Sevilla, voy a Sevilla; si me sale trabajo en Madrid voy a Madrid. Sin embargo, los que no tienen documento, ¿qué van a hacer? ¿dónde van a ir?

Vivimos sin agua y sin luz. Para bañarte tienes que caminar 1 kilómetro para coger agua. En verano puedes hacerlo, pero en invierno es casi imposible, y no te hablo de las condiciones climáticas. Gracias asociaciones nos mantenemos, porque si no, ni comeríamos.

Hay personas que están enfermas y debemos apoyarles, hay una persona que está enferma y no tiene para un paracetamol. ¿Qué haríamos sin estas asociaciones? Pues nada.

[SAP] Mucha gente compara las condiciones de vida aquí, con la de los campamentos (de refugiados saharahuis) ¿Dónde se vive mejor?

[CS] Se vive mejor en los campamentos que aquí. Y mira que estamos en un país occidental desarrollado, y el sueño del inmigrante es venir aquí con su familia y desarrollarse.

[SAP]¿Qué papel ha jugado el Estado?

[CS] Cuando vemos por internet esos partidos que dicen ser pro saharauis…y estamos ignorados por toda esa gente. Es pura hipocresía lo que dicen. Te hablo de todas esas asociaciones y partidos, mucho dicen de apoyar a los saharauis, pero cuando venimos a España, somos excluídos.

Cuando vienen los latinos, a los 2 años [de residencia legal] pueden solicitar la nacionalidad. Los de Guinea [Ecuatorial] también. ¿Qué les pasa con los saharauis? Y más la hipocresía de las asociaciones que apoyan el discurso del PSOE, que en el 2020 apoyó a Marruecos. Ellos dicen ‘’nosotros tratamos bien a los saharauis’’ pero nos encontramos en el limbo de la regularización.

Hay algunos que tenemos papeles, mi padre es Español y yo soy apátrida.

[SAP] ¿Cómo lo conoció Nave Albal?

[NA] Tenemos a muchos valientes pateando las calles. Todos los viernes repartimos alimentos, y un día conocimos un saharaui y nos trajo aquí. Hará cerca de 1 año. ‘’Os voy a traer comida pero voy a luchar por vuestros derechos’’ les dijimos. Hemos acercado la regularización. Es un proceso integral haciendo denuncia política. Haciendo un acompañamiento han surgido las reivindicaciones.

¿Cómo puede ser que un sitio aquí seamos los únicos en venir? El Estado está haciendo una política desgaste prohibiendo a entidades sociales traer comida y agua. Hay una política silenciosa para expulsarlos.

Intentamos clonar la forma de como se trabajó en la Garroferá. Hemos tenido reuniones con el Ayuntamiento y nos están mintiendo a la cara. Estas personas tienen un representante, representante del Frente Polisario. El representante del Frente Polisario nos ha dejado tirados tanto aquí como en Madrid.

Somos ciudadanía auto-organizada. No somos una organización, somos activistas. Hacemos todo lo que hacemos sin subvenciones, somos la demostración que las personas podemos cambiar todo. Queremos denunciar públicamente a la representación de la población saharaui ¿Para cuándo el Estado español va a reconocer al pueblo saharaui?