Equipo editorial de Servir al Pueblo

Tropas senegalesas en un entrenamiento contra los IED. Fuente: Emad.
Equipos de militares de operaciones especiales (conocidos como “Boinas verdes”) entrenan a militares senegaleses en un curso de formación en manejo de explosivos, lucha contra artefactos explosivos improvisados (IED) y medicina táctica. Estos entrenamientos se suman a otros programas similares anteriores, por ejemplo, en mayo también se realizó otra misión de entrenamiento de tropas senegalesas, en intervenciones en ambiente anfibio, incluido el buceo de combate.
La formación puso el foco en la lucha contra artefactos explosivos improvisados (IED) así como en la capacitación de los militares ante las bajas sufridas en una operación. El entrenamiento contrainsurgencia continuará. El Estado Mayor de la Defensa (Emad) destaca “el compromiso de España con la estabilidad internacional”.
Además la la Guardia Civil ha estado entrenando a fuerzas represivas senegalesas especializándolas en antiterrorismo (es decir, contrainsurgencia) incluyendo el uso de francotiradores, uso de perros de rastreo y otras competencias, así como entregando diversos materiales como patrullas costeras.
Estas misiones se enmarcan en un acuerdo bilateral firmado en 2025 entre el actual gobierno español y el gobierno lacayo senegalés. La ministra de defensa, Margarita Robles destacó que el gobierno español quiere ofrecer plazas en centros de enseñanza militar españoles.
Veamos un par de datos económicos para entender los crecientes intereses del imperialismo español en la estabilidad de Senegal: el imperialismo español planea invertir cerca de 5.000 millones de dólares para 2026 en Senegal, siendo la principal puerta de entrada para África Occidental para las empresas españolas. Además en 2024, las exportaciones españolas crecieron un 12%, superando los 1.100 millones de euros. Actualmente, el Estado español se posiciona como uno de los principales socios comerciales europeos en la región. Además, recientemente se descubrieron y pusieron en marcha la producción de gas y petróleo en el país africano.
La creciente entrada del imperialismo en el país, para el saqueo del mismo y como cabeza de puente para el saqueo y redivisión de África occidental, el descubrimiento de nuevos recursos que expoliar y el panorama internacional de creciente rebelión de las masas en las naciones oprimidas, llevan a una idea clara: el imperialismo necesita defender sus intereses ahogando la lucha de los oprimidos y explotados a sangre y fuego. Recordemos como Senegal, siendo históricamente un país considerado “estable” y fácil de controlar para el imperialismo, mostró hace un par de años que tampoco se salvaba de la nueva ola de rebelión que sacude el dominio de los imperialistas en los países oprimidos.
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De esta forma, la preparación contrainsurgencia tanto para militares, como para elementos paramilitares y policiales, juega un papel esencial en la perspectiva de los imperialistas para intentar enfrentar las futuras acciones armadas de las masas cuando éstas dirijan su justificada ira contra la injerencia imperialista en su país y contra los lacayos y reaccionarios locales. Pero lo que los imperialistas no entienden, es que por mucho entrenamiento técnico que realicen y por muchas innovaciones que introduzca en las fuerzas reaccionarios del Estado senegalés, las armas no son el factor decisivo, sino el hombre.

