Equipo editorial de Servir al Pueblo: escribimos una nota breve sobre los últimos acontecimientos de la lucha de clases. En el futuro publicaremos más artículos en los que desarrollaremos las posiciones aquí presentadas

Esta mañana, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, adelantaba las elecciones al próximo 29 de noviembre. La farsa electoral se convoca, curiosamente, poco después de otra farsa: la negativa del Congreso de los Diputados para sacar adelante el «Decreto Maricarmen -decreto que, todo sea dicho, no resolvía ningún aspecto fundamental del problema de la vivienda, como anteriormente dijimos-.
El motivo del adelanto electoral es, según el propio Sánchez, que hace falta una mayoría progresista «más amplia» que la actual para gobernar para la «mayoría trabajadora de este país». Poca gente hay que se crea esta pantomima. ¿Tantos años han hecho falta para que Pedro Sánchez se de cuenta que gobierna en minoría? La realidad es que la convocatoria de elecciones no llega para «aumentar la mayoría progresista», porque eso lo podía haber hecho antes.
La convocatoria de elecciones llega en un momento propicio no solo para el PSOE y sus aliados en particular, sino también para la democracia burguesa en general. Ahora es el momento idóneo, el momento más favorable para que haya una participación relativamente «alta» en las próximas elecciones. Y así, paliar de alguna forma la crisis de legitimidad constante que sufre el régimen constitucional-burgués del Estado imperialista.
Esto es una expresión más de la crisis del imperialismo español, que se desarrolla por momentos. Hemos escrito varios artículos en el pasado sobre esta crisis:
Entretanto, la CGT tuvo su Congreso Confederal el fin de semana. Al terminar, declaró que convocaría huelga general en colaboración con el Sindicato de Inquilinas. La presión de la movilización popular ha forzado a que CCOO y UGT, por miedo a perder la poca legitimidad que tienen ante los trabajadores, anuncien que se sumarán a la huelga general. Aunque no se han anunciado fechas, todo parece indicar que se hará en una fecha cercana al 29N para que esta huelga sirva, de alguna forma, a una mayor participación electoral. Para esto hace falta la colaboración necesaria de la burocracia sindical: el jefe amarillo Unai Sordo y su panda de burócratas revientahuelgas ya han anunciado que «CCOO promoverá la participación electoral para lograr mayorías que defiendan a la clase trabajadora y a los sectores más vulnerables».
A pesar de todo esto, hay algo que debemos dejar claro: la huelga ha sido conquistada por la lucha popular. Que la huelga remueva las entrañas del imperialismo español dependerá, por tanto, de la propia organización y lucha de los trabajadores.
En resumen, ¿qué hacer?
- La convocatoria de elecciones llega en un momento favorable a la participación en la farsa electoral para legitimar la democracia burguesa. Lo que nos corresponde es NO VOTAR y levantar una campaña de boicot electoral, lo más amplia, grande y unitaria que sea posible.
- Organizar y movilizar a los trabajadores para la huelga general, evitando que las direcciones de burócratas sindicales la utilicen con fines electorales.

