Pogromos racistas en Ceuta, con la colaboración de la policía

Equipo editorial de Servir al Pueblo

Imagen del pogromo de la playa de Benítez en Ceuta, del jueves 27 de agosto. Fuente: Diario ABC.

Anteriormente escribimos cómo los medios de comunicación han promovido el racismo contra los migrantes que cruzaron la frontera de Ceuta, después de que sobre 150 de ellos murieran tratando de llegar a España.

Hoy, jueves 23 de agosto, se consumó un pogromo contra las masas más pobres de África. Al grito de «fuera invasores» y con vivas a España, cerca de cien racistas atacaron la playa de Benítez donde estaban acampados los migrantes. En un claro acto de terrorismo fascista y buscando perpetrar un crimen contra el pueblo, echaron a bajo las tiendas e incediaron las casas improvisadas del campamento. Este ataque se produjo después de un bloqueo de carreteras, en que los fascistas querían evitar que llegara la ayuda humanitaria de Cruz Roja. Así describió los hechos Anna Martín, peridiodista de Antena 3:

Un grupo de ceutíes han quemado algunas de las instalaciones improvisadas que numerosos migrantes habían levantado en la playa de Benítez de Ceuta.

Algunos de los migrantes que siguen en Ceuta tras la entrada masiva del pasado 30 de julio se habían instalado en chozas improvisadas en dicha playa. A pesar de que muchos de ellos fueron trasladados de la playa del Trampolín, donde anteriormente se resguardaban, al campamento de acogida temporal habilitado por el Gobierno.

La quema de algunas de estas construcciones se produce en una jornada marcada por las protestas de grupos de ceutíes contra la presencia de migrantes en la zona. Durante la tarde, algunos de ellos también bloquearon el paso de un convoy de Cruz Roja que se dirigía a repartir comida y agua a los migrantes en la playa del Trampolín.

La complicidad de la prensa burguesa con el terrorismo fascista, igual que pasó en Torre Pacheco (Murcia), es criminal. Pero no menos criminal que la acción de la protegía, que se dedicó a mirar cómo se producía el pogromo. La policía es colaborada y parte activa de los ataques racistas e indiscriminados contra los migrantes.